sábado, 23 de octubre de 2010


Te crees un rock and roll star, con esos aires de superioridad y hablando de cosas de las que finges saber, aunque en fondo lo más probable es que tu tampoco tengas ni maldita idea. Piensas que no hay un ser tan profundo como tú y que todos nos damos la vuelta para mirarte cuando pasas.

He de confesar que al principio yo también caí en la trampa y era una más de esas idiotas que sueñan despiertas y piensan que te conquistarán y que te fijarás en ellas por ser como eres.

Pero pronto conocí lo que se esconde detrás de toda esa elaborada fachada. No eres más que un niño que pretende llamar la atención. Por eso prefiero irme. Prefiero fingir que no te conozco y que jamás ha habido nada entre nosotros.

Y si te encuentro de repente, tan solo un breve saludo, una inclinación de cabeza y un seco "hola", apenas un murmullo. Y, ante todo, ocultar la mirada herida, como si nada importara.

domingo, 10 de octubre de 2010


Hace tiempo las cosas dejaron de ser un juego, tú te marchaste hacía ese mundo de luces, sueños, grandeza, fama, prestigio, dinero, apariencia y soberbia.

Yo, en cambio, me quedé en la oscuridad, con los sueños rotos, la sencillez de la rutina y la libertad del anónimato.

Ahora dime...¿nostalgia? ¿Arrepentimiento? ¿Quién gana y quién pierde? Alguien no supo brillar, y alguien está planteándose cambiar de táctica. Alguno de los dos perdió el rumbo y no supo encontrar el camino.


sábado, 9 de octubre de 2010

Si estás a mi lado será más fácil encontrar el jodido camino que se supone que tengo que encontrar. ¿Acaso pretendes que lo haga sola?


Me doy la vuelta, esperando que de un momento a otro me cogas del brazo inmovilizandóme. Comienzo a andar y aún sigo esperando que vengas. Intentó escuchar tus pasos acelerados, pero todo sigue en silencio y comprendo que no vas a correr detrás de mi para intentar retenerme. Esto no es una película, ni una novela. Esto es la vida real. Y me iré. Y tú no harás nada para impedirlo.

domingo, 3 de octubre de 2010


Cada día es una aventura junto a ti. Eres todo un misterio por resolver y una adicción a la que me engancho cada día más y más. Por favor, creéme cuando te digo que me gustaría de verdad comprenderte. Te juro que me estoy esforzando en entenderte, porque creo que realmente merece la pena intentarlo.