sábado, 31 de julio de 2010

Trainspotting



LUST FOR LIFE - IGGY POP

Here comes Johnny Yen again
With the liquor and drugs
And a flesh machine
He's gonna do another strip tease

Hey man, where'd you get that lotion?
I've been hurting since I bought the gimmick
About something called love
Yeah, something called love
Well, that's like hypnotising chickens

Well, I'm just a modern guy
Of course, I've had it in the ear before
'Cause of a lust for life
'Cause of a lust for life

I'm worth a million in prizes
With my torture film
Drive a G.T.O.
Wear a uniform
All on government loan

I'm worth a million in prizes
Yeah, I'm through with sleeping on the sidewalk
No more beating my brains
No more beating my brains
With the liquor and drugs
With the liquor and drugs

Well, I'm just a modern guy
Of course, I've had it in my ear before
'Cause, of a lust for life (lust for life)
'Cause of a lust for life (lust for life, oooo)
I've got a lust for life (oooh)
Got a lust for life (oooh)
Oh, a lust for life (oooh)
Oh, a lust for life (oooh)
A lust for life (oooh)
I got a lust for life (oooh)
Got a lust for life

Well, I'm just a modern guy
Of course, I've had it in my ear before
'Cause I've a lust for life
'Cause I've a lust for life.

Well, here comes Johnny Yen again
With the liquor and drugs
And a flesh machine
I know he's gonna do another strip tease

Hey man, where'd ya get that lotion?
Your skin starts itching once you buy the gimmick
About something called love
Oh Love, love, love
Well, that's like hypnotising chickens.

Well, I'm just a modern guy
Of course, I've had it in the ear before
And I've a lust for life (lust for life)
'Cause I've a lust for life (lust for life)
Got a lust for life
Yeah, a lust for life
I got a lust for life
Oh, a lust for life
Got a lust for life
Yeah a lust for life
I got a lust for life








Entonces, ¿por que lo hice? Podria ofreceros un millon de respuestas, todas falsas. Lo cierto es que soy una mala persona, pero eso va a cambiar, yo voy a cambiar, es la ultima vez que hago algo asi, ahora voy a reformarme y dejar esto atras, ir por el buen camino y elegir la vida. Estoy deseandolo, voy a ser igual que vosotros. El trabajo, la familia, el televisor grande que te cagas, la lavadora, el coche, el equipo de compact disc y el abrelatas eléctrico, buena salud, colesterol bajo, seguro dental. hipoteca, piso piloto, ropa deportiva, traje de marca, bricolaje, tele-concursos, comida basura, niños, paseos por el parque, jornada de nueve a cinco, jugar bien al golf, lavar el coche, jerseys elegantes, Navidades en familia, planes de pensiones, desgravación fiscal, ir tirando, mirando hacia adelante, hasta el día en que la palmes.


Elige la vida, elige un empleo, elige una carrera, elige una familia, elige un televisor grande que te cagas, elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige la sal, colesterol bajo y seguros dentales, elige pagar hipotecas a interés fijo, elige un piso piloto, elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego, elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos, elige el bricolaje y preguntate quién coño eres los domingos por la mañana, elige sentarte en el sofé a ver tele-concursos que embotan la mente y aplastan el espíritu, mientras llenas tu boca de puta comida basura, elige pudrirte de viejo, cagándote y meándote encima, en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoistas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte, elige tu futuro, elige la vida. Pero ¿por qué iba yo a querer hacer algo así?. Yo elegí no elegir la vida, yo elegí otra cosa. ¿Y las razones?, ¡no hay razones!. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?



Dentro de mil años no habrán ni tíos ni tías, sólo gilipollas.





Cuando estás enganchado tienes una única preocupacion, pillar, y cuando te desenganchas de pronto tienes que preocuparte de un montón de otras mierdas. No tengo dinero, no puede ponerme pedo. Tengo dinero, bebo demasiado. No consigo una piba, no hecho un polvo. Tengo una piba, demasiado agobio. Tienes que preocuparte de las facturas, de la comida, de algún puto equipo de fútbol que nunca gana. De las relaciones personales, y de todos las cosas que en realidad no importan cuando estás auténtica y sinceramente enganchado al caballo.


Todos envejecemos, dejamos de molar y morimos.


Si no fuera divertido no lo haríamos, ¿no?




Una de mis películas favoritas :)

jueves, 29 de julio de 2010

KNOCKIN' ON HEAVEN'S DOOR - BOB DYLAN
Mama, take this badge off of me
I can't use it anymore.
It's gettin' dark, too dark for me to see
I feel like I'm knockin' on heaven's door.

Knock, knock, knockin' on heaven's door
Knock, knock, knockin' on heaven's door
Knock, knock, knockin' on heaven's door
Knock, knock, knockin' on heaven's door

Mama, put my guns in the ground
I can't shoot them anymore.
That long black cloud is comin' down
I feel like I'm knockin' on heaven's door.

Knock, knock, knockin' on heaven's door
Knock, knock, knockin' on heaven's door
Knock, knock, knockin' on heaven's door
Knock, knock, knockin' on heaven's door

"La gente puede cambiar todo lo que quiera. Cualquier cosa en el mundo.
La gente va siguiendo su caminito, yo soy uno de ellos, pero hay que parar y no mirar solo nuestra pequeña huella de ratón.
La gente puede hacer cualquier cosa, es algo que voy aprendiendo.
La gente está ahí, haciendose daño unos a otros. Están deshumanizados.
Es hora de recuperar la humanidad y llevarla al centro del ring. Y actuar así por un tiempo.
El futuro no está escrito.
La codicia no va a ningún sitio.
Tendrían que escribir eso en un gran cartel.
Sin la gente no somos nada, eso es lo que pienso."

-Joe Strummer


Apartó las cortinas y abrió la ventana del dormitorio. Mientras bostezaba miró el jardín y por un momento deseó que hubiera alguien allí abajo, con una flor en una mano y una sonrisa en la cara, esperándola para decirle buenos días y regalarle un abrazo.
Cerró los ojos, con la esperanza de que al volver a abrirlos su deseo se habría echo realidad. Sin embargo no fue así. Se encogió de hombros y cerró con fuerza la persiana. Quizás otro día.

Todos miraron en su dirección, esperando oír de su boca aquellas deseadas palabras que necesitaban escuchar para estar tranquilos:
-No hay problema - dio una profunda calada al cigarrillo y sonrió, con gesto tranquilo - Yo me encargo.

martes, 27 de julio de 2010

PORQUE TE VAS - JEANETTE

Hoy en mi ventana brilla el sol
Y el corazón
se pone triste contemplando la ciudad
Porque te vas

Como cada noche desperté
pensando en ti
Y en mi reloj todas las horas vi pasar
Porque te vas

Todas las promesas de mi amor se irán contigo
Me olvidaras, me olvidaras
Junto a la estación lloraré igual que un niño
Porque te vas, porque te vas

Bajo la penumbra de un farol
se dormirán
Todas las cosas que quedaron por decir
se dormirán
Junto a las manillas de un reloj
despejarán
Todas las horas que quedaron por vivir
esperarán

Todas las promesas de mi amor se irán contigo
Me olvidaras, me olvidaras
Junto a la estación lloraré igual que un niño
Porque te vas, porque te vas


Ya no estas en Kansas, Dorothy


"Cuando Dorothy salía a la puerta y miraba alrededor no veía otra cosa que la inmensa pradera gris. No había un solo árbol o casa que alterase la ancha llanura que se extendía hasta el borde del cielo en cualquier dirección. El sol había calcinado la tierra arada, que era ahora una masa gris surcada por pequeñas grietas. Ni siquiera la hierba era verde, pues el sol había quemado las puntas de las largas briznas hasta dejarlas del mismo color que todo lo demás. En otra época la casa había estado pintada, pero el sol y la lluvia se habían llevado esa pintura y ahora era tan deslucida y gris como el resto de la llanura. Cuando tía Em fue a vivir a ese sitio era una mujer joven y bonita. A ella también la habían cambiado el viento y el sol. Le habían arrebatado el brillo de los ojos, que ahora eran de un gris apagado; le habían arrebatado el color de las mejillas y los labios, que también eran grises. Ahora era una mujer delgada que no sonreía nunca. Cuando Dorothy, que era huérfana, fue a vivir con ellos, tía Em se sobresaltaba tanto cada vez que llegaba a sus oídos la risa alegre de la niña que lanzaba un grito y se llevaba una mano al corazón; y todavía se maravillaba de que la niña encontrase cosas de que reírse. Tío Henry no se reía nunca. Trabajaba duro de sol a sol y no conocía la alegría. Él también era gris, desde la larga barba hasta las toscas botas; tenía expresión severa y solemne y casi nunca hablaba.
Quien hacía reír a Dorothy y la salvaba de volverse tan gris como todos los que la rodeaban era Totó. Totó no era gris; era un perrito negro, de pelo largo y sedoso y pequeños ojos negros que centelleaban con alegría a ambos lados de la divertida y diminuta nariz. Totó jugaba todo el tiempo, y Dorothy jugaba con él y lo quería con pasión.
Pero ese día no jugaban. Tío Henry estaba sentado en el escalón de la puerta y miraba preocupado hacia el cielo, que era aún más gris que de costumbre. En la puerta, con Totó en brazos, Dorothy también miraba el cielo. Tía Em lavaba los platos. Desde el lejano norte llegaba el gemido sordo del viento, y tío Henry y Dorothy veían cómo las largas hierbas se inclinaban en oleadas anunciando la llegada de la tormenta."



-El mago de Oz,
Lyman Frank Baum
http://www.edu.mec.gub.uy/biblioteca%20digital/libros/B/Baum,%20Lyman%20-%20El%20mago%20de%20Oz.pdf





lunes, 26 de julio de 2010


Somos todos iguales. Somos todos diferentes.
No todos podemos usar las mismas armas, ni tenemos las mismas posibilidades. No todos tenemos la misma suerte ni las mismas oportunidades. Entonces...¿dónde esta la igualdad?
Max apuró el último trago de vodka y luego arrojó la botella lejos, oyendo como mil cristales volaban en todas direcciones. Luego, haciendo un esfuerzo para no caerse mientras se apoyaba en la pared, consiguió ponerse en pie.
Cerró con fuerza los ojos y miró a ambos lados de la calle. Se llevó la mano al bolsillo y buscó con ansía su paquete de cigarrillos. Cuando por fin sacó uno lo prendió y dio con satisfacción la primera calada.
Se enfundó en su chupa de cuero y se dejó llevar calle abajo.

Miró en los cristales de las tiendas su reflejó. Su madre le había comentado la última vez que la había visto que sería un chico muy elegante si fuera por el camino correcto. Tenía una larga melena castaña y unos ojos verdes brillantes. A pesar de que no hacía ya ejercicio como en los viejos tiempos todavía conservaba algo de músculo. Suspiró y desvío la mirada al suelo. Se cruzó con un grupos chicas, vestidas con prendas de colores. Notó como ellas se apartaban de su paso cuando él se acercaba, y luego las oyó cuchichear entre ellas.

Como por inercia Max llegó a un bar, pequeño y sucio, como todos los que la gente como él frecuentaba. Gente pequeña y sucia. Gente invisible a los ojos de la sociedad, lo que la clase adinerada llamaba despojos humanos y los más escandalizados calificaban de "aborto".

Entró en el bar y se encontró con aquella serie de personajes. Aquella rubia de bote, que se dedicaba a la prostitución. Aquel canijo que tenía cara de asustado y que todos sabían que solo pensaba en drogas y más drogas, perseguido por muchos a los que debía dinero. También estaba la vieja limpiadora que solo tenía como diversión ir a aquel bar tras acabar su jornada de trabajo, esclavizada a la fregona. También estaba aquel chico moreno que no paraba de gritar y decir tonterías, se creía el amo del lugar, aunque todos le ignoraban, le ignoraba incluso aquel chico de granos y orejas grandes que tenía mirada maliciosa.

Se sentó en la barra y pidió su típica cerveza negra. Con aplomo miró el reloj y vio como pasaba un cuarto de hora. Media hora. Una hora. Nada emocionante, como de costumbre.

Entonces ocurrió algo que le hizo levantar la cabeza de su vaso. En aquel preciso instante fue como si entrara en el bar la luz del exterior, a pesar de que afuera estaba muy oscuro, pues ya eran las 2 de la mañana.
Una chica de aspecto asustado entró. Cerró la puerta tras ella y se dirigió a la barra, junto a él.
-Mmm - dijo al camarero, que la miraba extrañado - ponga me un café, solo.
El camarero se dio la vuelta y preparó el café.
Max observó detenidamente a la chica. Era joven, tendría unos 18 o 19 años. Tenía una melenita rubia oscura y una flequillo que le taba media cara. Vestía pantalones vaqueros y una chaqueta de lana vieja. Llevaba una mochila al hombro y una bolsa de viaje en la mano.

El camarero se dio la vuelta y le dio el café. La chica rebuscó en su monedero en busca de dinero para pagar. Parecía nerviosa, le temblaban las manos.
-Espera - dijo Max, rebuscando en su bolso - yo te invito.
Sacó varias monedas y pagó el café.
-Gracias... -dijo la chica, sonrojándose.

Se llevó el café a una mesa apartada. Max la miró alejarse y al poco rato ya estaba sentado a su lado. La chica la miro, de nuevo nerviosa.
-Oye, gracias por el café... Pero...
-Tranquila - dijo Max- te prometo que no te haré nada, solamente quiero saber si...necesitas ayuda.
-¿Ayuda? - preguntó ella, sorprendida - ¡Oh, no! Estoy bien....
-¿Seguro? No sé, pero tienes pinta de ser una fugitiva, que quieres que te diga...
-¿Y qué pasa si lo soy?
-No, nada... Pero me da la sensación de que planeas una huida. ¿Puedo ayudarte a planear esa huida? ¡Vamos, me aburro mucho! ¡Déjame ayudarte!
-Para tu información - dijo ella, con cara de satisfacción - ya lo tengo todo planeado.
-Ajá... Una pena. ¿Y se puede saber de qué o quién huyes?
-Mmm... Eso no importa...
-Claro que importa... es la razón de todo. De todo tu plan - dijo Max, sonriendo para darle ánimos mientras bebía un trago de la cerveza.
-Huyo de todo y de nada a la vez.

Max la miró expectante, ella suspiró y comenzó:
-Huyo de la ciudad, no quiero ser observada nunca más por ella. Quiero ir a un sitio donde sea una más, donde nadie me conozca. No dejo a nadie atrás. O quizás los deje a todos atrás, no estoy segura. Puede que todo sea más fácil de ahora en adelante, o puede que no. Puede que sea muy difícil. No sé si podré huir realmente, puede que nunca pueda desencadenarme del todo de esta ciudad. O puede que sí, puede que de verdad sea un comienzo desde cero. No huyo por ninguna razón en especial, o quizás la única razón sea esa, que aquí nada me interesa ya. ¿Echaré esto de menos? ¿Volveré? Nunca lo sabré si no me lanzo a la aventura.

Max asintió y reflexionó aquellas palabras un rato. Finalmente dijo:
-¿Puedo ir contigo?
-No - dijo ella - ¿qué te hace pensar que quiero que vengas?
-Bueno... no me conoces. Entre nosotros será realmente comenzar de cero. Puede que si te vas y no sabes nunca nada más de mi estés el resto de tu vida preguntándote que fue de aquel chico del bar que te invitó a un café y que quería fugarse contigo porque se quedó enamorado de ti nada más verte entrar por esa puerta. Tienes si no la opción de conocerme. Será otra aventura dentro de otra.

La chica se lo pensó un rato.
-Puede que tengas razón... - todavía no parecía del todo convencida.
-¿Cómo te llamas?
Ella no contestó, simplemente se mordió el labio y se miró las uñas de las manos.
-¿Te atreves a lanzarte? ¿Comenzamos esto juntos? Será más fácil si somos dos. Yo tampoco tengo nada mejor que hacer.

Ella sonrió y le miró a los ojos:
-Amanda.


domingo, 25 de julio de 2010

LOST IN THE SUPERMARKET - THE CLASH

I'm all lost in the supermarket
I can no longer shop happily
I came in her for that special offer
A guaranteed personality

I wasn't born so much as I fell out
Nobody seemed to notice me
We had a hedge back home in the suburbs
Over which I never could see

I heard the people who lived on the ceiling
Scream and fight most scarily
Hearing that noise was my first ever feeling
That's how it's been all around me

I'm all lost in the supermarket
I can no longer shop happily
I came in her for that special offer
A guaranteed personality

I'm all tuned in, I see all the programmes
I save coupons from packets of tea
I've got my giant hit discoteque album
I empty a bottle and I feel a bit free

The kids in the halls and the pipes in the walls
Make me noises for company
Long distance callers make long distance calls
And the silence makes me lonely

I'm all lost in the supermarket
I can no longer shop happily
I came in her for that special offer
A guaranteed personality

And it's not hear
It disappear
I'm all lost

IAN CURTIS













viernes, 23 de julio de 2010

Me incorporé en la cama, sobresaltada. Había vuelto a tener otra pesadilla, una de esas en las que me veía a mi misma sola, en medio de una carretera que se dividía en dos caminos. Todo estaba desierto, solo se oían los débiles graznidos de los pocos pájaros que adornaban el cielo. Pájaros negros. Pájaros negros, como siempre.

Miré a mi lado derecho, esperando ver aquella cara impregnada en sueño y cariño que me sonreía y susurraba un buenos días con voz ronca. Sin embargo, cuando vi que no estaba allí, fue como si recibiera una bofetada. Una bofetada muy fuerte.

Cierto, ahora estaba sola. Se había ido. Me levanté rápidamente, con una mueca de mal humor en mi cara hice rápidamente la cama y me dirigí al perchero que había detrás de la puerta para ponerme mi vieja bata azul. Mientras me la abrochaba me acerqué a la ventana, levanté la persiana al máximo y abrí la ventana. Asomé mi cabeza, el frío viento me alborotó la melena. El invierno estaba cerca.

Bajé las escaleras con pereza y prendí la radio de la cocina. El locutor hablaba de la bajada de temperatura. Me serví un cuenco de cereales de chocolate. En realidad nunca me habían gustado los cereales de chocolate, había empezado a comerlos cuando habíamos ido a vivir juntos. Ryan me había contagiado todas sus rutinas. También había cogido su estúpida manía de limarme muy cortas las uñas para no hacer daño cuando tocaba a la gente, incluso había empezado a leer novelas de misterio.

Cuando acabé los cereales posé el cuenco en el fregadero, de reojo miré por la ventana. El vecino de la casa de enfrente le daba un beso en la mejilla a su esposa, que había salido a despedirse de él. Que falsedad, sabía de sobra que tenían cientos de discusiones nocturnas, pero les gustaba guardar las apariencias delante de los demás vecinos del barrio, pensando que éramos tontos y no veíamos la realidad. Pasó la vieja señora, de cuyo nombre no estaba segura, que vivía tres casa a la derecha de la mía, paseando a su viejo perro. Era la típica mujer que esperaba con ansía las 6 de la tarde, para ir a la cafetería a merendar un pastel mientras cotilleaba con sus amigas.
El vecino arrancó el coche, mientras le decía adiós con la mano a su esposa. Suspiré mientras negaba con la cabeza. Me fijé en el cielo, estaba plagado de nubes grises de mala pinta, puede que lloviera. Entre las nubes navegaban pájaros negros. Pájaros negros, como siempre.

Me dirigí por inercia a la ducha. Lentamente me desnudé y dejé que el agua rozara mi piel. Al principio no pude contener un escalofrío porque estaba fría. Sin embargo enseguida mi piel se alivio con el agua caliente. Luego me vestí, de nuevo con aquella vieja camiseta que tanto le gustaba a Ryan. La miré. Estaba comenzando a perder su color, puede que fuera el momento de tirarla. Sin embargo...
Me miré fijamente en el espejo. Estaba algo ojerosa y pálida. Me recogí el pelo en una cola alta y luego me eché unas gotas de perfume.

Cogí mi chaqueta, la negra de cuero que me llegaba al cintura. Salí a la calle y cerré la puerta tras de mi, con llave. Iba a ir andando, pero hacía demasiado frío y me resigné, sacaría el coche.
Me adentré en el garaje, lleno de cajas de cartón que contenían recuerdos. Hacía un año que no habría esa caja,desde que la había cerrado. Ocupaban mucho espacio, pero me negaba a tirar las cosas de Ryan. O al menos aún no era el momento. El coche era pequeñito y viejo, lo habíamos comprado entre los dos, de segunda mano. Era de un color verdoso no muy bonito, con los asientos tapizados de un material imitación de cuero.

Salí de la vecindad y pronto me topé con los altos edificios del centro de la ciudad. Al instante me arrepentí de haber cogido el coche, el denso tráfico se acumulaba en la carretera principal. Suspiré y di golpecitos con los dedos en el volante, como si aquellos fuera a solucionar algo. La vieja radio del coche no funcionaba muy bien, estaba sintonizando una vieja canción de jazz. Cambié de emisora y volví a escuchar a aquel locutor que había escuchado mientras desayunaba. Gruñí y apagué la radio. Me fijé en el cielo, cada vez tenía peor aspecto, me apostaba lo que fuera a que iba a llover. De nuevo vi esos pájaros. Pájaros negros, como siempre.

Finalmente llegué a la empresa en la cual trabajaba como diseñadora gráfica. De nuevo una aburrida mañana en mi aburrido trabajo. Ya no estaba allí Ryan para venir a traerme una rosquilla y un café en el descanso de las 11. Miré el reloj con impaciencia. Después de la hora de la comida todo pasaba más rápido. Tic tac tic tac.

El reloj marcaba ya las 5 y media de la tarde, pronto sería la hora de volver a casa.
Entonces aquel chico tan mono que trabaja en la mesa de enfrente se acercó a mi. Se llamaba Eric, si mal no recordaba.
Ey! - saludó. Le miré. Tendría al menos 30 años, como yo, pero tenía esa especie de aura que le hacía parecer un niño todavía - ¿Qué tal va eso, Mel?
-Pues bien... - dije.
-¿Haces algo mañana por la noche?
-¿Cómo..? - pregunté, incrédula.
-Bueno, mañana es viernes... - dijo, tartamudeando.
-Ya... - dije levantando por fin la vista de la pantalla del ordenador.
-Pues me preguntaba - dijo con algo más de confianza - que si querrías tomar algo conmigo. Te invito oficialmente a cenar - parecía orgulloso.
-Yo..- me quedé sin palabras. Eric era muy mono, pero no quería cenar con él. No quería nada con él. Ni con él ni con nadie.
-Venga, ¿no te apetece?
-No es eso... -dije - Es que... Ryan... no sé si estoy preparada.
-¡oh,vale! Lo siento..
-No pasa nada, en serio... -dije.
Eric se alejó de nuevo a su mesa.

Llegaron las 6 y fue la hora de irse. Al fin. Salí a la calle, para dirigirme al aparcamiento a por el coche. Aún no llovía, pero el aspecto del cielo empeoraba.

Cuando salía de trabajar a veces pasaba por un café muy agradable a merendar algo. Aquella tarde lo haría.
Llegué a la vieja cafetería. Era pequeña y muy tranquila. Pedí como de costumbre unas tortitas. Como cuando estaba Ryan. Tenía mucha hambre.

-¿Cómo estas, Mel? ¿Todo bien el trabajo? - preguntó Claire, la camarera.
-Pues sí..
-A ti te pasa algo - dijo Claire. Me conocía de sobra. Ya iba allí cuando salía con Ryan, llevaba muchos años merendando aquellas tortitas.
-Bueno... - comencé - hoy un chico del trabajo me ha pedido salir a cenar... No sé, me ha dejado un poco "tocada".
-¿Y qué le has dicho? - preguntó Claire, expectante.
-¡Que no! Es muy mono y eso.. pero no puedo.
-¡Oh, Mel! ¡No me puedo creer que todavía...! ¡Ha pasado un año y medio! Ya va siendo hora de lo que superes, ¿no crees?
-No sé, Claire, todavía creo que no estoy preparada - dije mientras miraba fijamente el tenedor.

Después de la regañina de Claire salí del bar y me subí la cremallera de la chaqueta hasta la barbilla.
De nuevo en el coche prendí la radio. La música clásica invadió el coche. Relajadamente me puse a conducir, pero llegué más lejos que de lo habitual. Me dirigí, en parte consciente en parte sin querer al cementerio.

Me apeé del coche y comencé a recorrer, con paso lento, el caminito ya casi inexistente, borrado por el paso de los años.
A cada paso leía en las tumbas nombres. Todos desconocidos. Me fijaba en las fechas de su muerte y su nacimiento y calculaba la edad que tenían al fallecer. Intentaba imaginarme sus vidas.
De repente me paré en seco y me di cuenta de que aquel juego era muy macabro.

A paso rápido me dirigí a la tumba que buscaba.
Una lágrima se deslizó por mi mejilla. Ryan.

Me tumbé en el suelo, en la tierra, apoye mi cabeza contra la lápida y me hice un ovillo. Solo allí podía descansar en condiciones, porque era lo más cerca que podía estar de Ryan. Nunca le volvería a ver reír, ni volvería a tener con él una de nuestras tontas peleas sobre si sabía mejor la Pepsi o la Coca Cola. Ya no podría cogerle la mano para que me guiara, ni podría sentir su calor cuando me abrazaba, ni podría cobijarme en sus brazos las noches de tormenta cuando no podía dormir. Ya no intentaría enseñarme a jugar al póker. No volvería a probar sus macarrones. Ya no podría besarle nunca más.

Solo me quedaba mirar sus viejas fotografías. Abrazar su ropa intentando aspirar el aroma que aun podía recordarme a él. Recordar que cada instante a su lado había sido único. Solo podía seguir creyendo que algún día él y yo nos volveríamos a encontrar.

En ese momento comenzó a llover. Al principio con suavidad, luego con más fuerza. Miré el cielo. Pájaros negros volaban sobre mi. Pájaros negros, como siempre.


jueves, 22 de julio de 2010

Quiero hacer una música tan perfecta que se filtre a través del cuerpo y sea capaz de curar cualquier enfermedad.

-Jimi Hendrix


martes, 20 de julio de 2010

Las lágrimas no se hicieron de rogar y cubrieron pronto sus mejillas. Tras un pequeño hipido se limpio la humedad de las gotitas que sembraban su rostro con el dorso de la mano.
Cogió entre sus manos el mechero verde que había dejado apoyado en la otra esquina de la mesa donde estaba apoyada para prender su llama, con el gas al máximo. Sin embargo no fue capaz y de nuevo lo azotó.
Tocó con las llemas de los dedos todas aquellas viejas fotografías donde salían rostros sonrientes, jóvenes e inocentes. También estaban aquellos billetes de autobus, de tren y de metro, todos los mapas y planos de ciudades que había recorrido. Había postales de todos los rincones que había pisado.
No era capaz de quemar aquella parte de su vida.

Con resignación miró las cajas que había amontonado en el centro de la habitación, llenas de objetos, pequeños tesoros que con los que había ido haciendose a lo largo de los años. Había ropa, flores disecadas, un frasco con conchas y arena, otro con llaves, monedas, souvenirs baratos de tiendas...¿Qué haría con ellos? No podía quemarlos como a los papeles que había sobre la mesa. Tendría que llevarlos a un contenedor de basura. Pero sabía muy bien que tampoco tendría valor de hacerlo.

Se había propuesto acabar con todos aquellos recuerdos. Recuerdos que no paraban de evocarle tiempos mejores, cuando las cosas eran sencillas, cuando vivía una vida fácil y despreocupada donde lo importante era pasarselo bien.

Ahora sin embargo todo era muy diferente. Su vida era un remolino de soledad, angustia y nostalgia. Sabía que no volvería a ser joven y que era imposible dejar de envejecer. Sabía que todos lo que habían ido quedandose atrás no iban a volver. También sabía que ella no tenía cura. Nada podía frenar aquella enfermedad que la iba matando lentamente.

Recordó el día en el que comenzó a sentirse mal y había acudido al médico a por un remedio, extrañada. También recordó la cara del doctor al decirle lo que realmente sucedía, y todavía podía notar en el pecho aquel pinchazo, como un puñalada, que había sentido al comprender de golpe las cosas. Todo había encajado, ya sabía porque cada día su imagen en el espejo la miraba con peor aspecto.

Ahora las lágrimas habían perdido su timidez y lloraba gimiendo. Se acurrucó en la cama, echa un ovillo, mientras se tapaba con la vieja manta de lana que había doblada a los pies de la cama.
Estaba débil, su piel había palidecido mucho, a menudo pensaba que si seguía así se convertiría en un ser translúcido. Había perdido la fuerza y cada tarea doméstica le costaba el doble que hacía unos años.

Pensó que aquello era horrible, saber que no le quedaba demasiado tiempo de vida y que puede que el próximo minuto fuera el último. Era una horrible espera que no estaba segura querer soportar.
El fin estaba cerca, lo sabía.


domingo, 18 de julio de 2010



Estoy feliz. ¿Por qué? Porque me he dado cuenta de que ya no te necesito. También me he sentido orgullosa, porque ya no te echo de menos, y ya logro estar más de una hora seguida sin pensar en ti. Es pronto para decir que te he olvidado, pero sé que con el tiempo lo conseguiré. Porque ya veo la luz, y sé que no esta en tus ojos. Ya me he enterado de ese secreto a voces: no eres para mí, ni tú me mereces. Apenas me importas, es cierto, creéme.
Ha llegado el momento, esta vez sí: adiós.
Acabo de salir de una fuerte adicción, para entrar en una más peligrosa, más poderosa y más dolorosa.



ASHTRAY HEART - PLACEBO

Mi cenicero, mi cenicero
Mi corazón de cenicero

You are the burden to our ways
You are the one who took my place
You took a jump into forever
A leap of faith I could not take

And it was
A leap of faith I could not take
A promise that I could not make
A leap of faith I could not take
A promise that I could not make

Mi cenicero, mi cenicero
My ashtray heart
Mi corazón de cenicero
My ashtray heart
Mi cenicero, mi cenicero
My ashtray heart
Mi corazón de cenicero

You were alone before we met
No more forlorn than one could get
How could we know we had found treasure?
How sinister and how correct

And it was
A leap of faith I could not take
A promise that I could not make
A leap of faith I could not take
A promise that I could not make

Mi cenicero, mi cenicero
My ashtray heart
Mi corazón de cenicero
My ashtray heart
Mi cenicero, mi cenicero
My ashtray heart
Mi corazón de cenicero

Mi cenicero, mi cenicero
My ashtray heart
Mi corazón de cenicero
My ashtray heart
Mi cenicero, mi cenicero
My ashtray heart
Mi corazón de cenicero

I tore the muscle from your chest
And used it to stub out cigarettes
I listened to your screams of pleasure
Now watch the bedsheets turn blood red

Mi cenicero, mi cenicero
My ashtray heart
Mi corazón de cenicero
My ashtray heart
Mi cenicero, mi cenicero
My ashtray heart
Mi corazón de cenicero

Mi cenicero, mi cenicero
My ashtray heart
Mi corazón de cenicero
My ashtray heart
Mi cenicero, mi cenicero
My ashtray heart
Mi corazón de cenicero



miércoles, 14 de julio de 2010


Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante.

martes, 13 de julio de 2010


Últimamente siento ganas de llorar en el momento menos esperado. Estoy empezando a dejar de valorar todo lo que me rodea. Ya no me interesan los demás, ni siquiera me intereso por mi. Ya n encuentro sentido a la mitad de las cosas. Antes creía que había un camino que debíamos seguir, pero que antes debíamos de encontrarlo. Ahora ni siquiera creo que exista ese camino.
Me he quedado en blanco, digo cosas que no siento, me dejo llevar por la ira. Luego me paro, pienso y golpeo con rabia la pared, hasta que mis nudillos comienzan a sangrar y me derrumbo sobre el duro y frío suelo preguntandome por qué. Por qué ya no le encuentro gracia a la vida. Por qué ya no me apetece sonreir ni llorar.

lunes, 5 de julio de 2010

Bittersweet Symphony - The Verve

'Cause it's a bittersweet symphony, this life
Try to make ends meet
You're a slave to money then you die
I'll take you down the only road I've ever been down
You know the one that takes you to the places
where all the veins meet yeah,

No change, I can change
I can change, I can change
But I'm here in my mold
I am here in my mold
But I'm a million different people
from one day to the next
I can't change my mold
No, no, no, no, no

Well I never pray
But tonight I'm on my knees yeah
I need to hear some sounds that recognize the pain in me, yeah
I let the melody shine, let it cleanse my mind, I feel free now
But the airways are clean and there's nobody singing to me now

No change, I can change
I can change, I can change
But I'm here in my mold
I am here in my mold
And I'm a million different people
from one day to the next
I can't change my mold
No, no, no, no, no
I can't change
I can't change

'Cause it's a bittersweet symphony, this life
Try to make ends meet
Try to find some money then you die
I'll take you down the only road I've ever been down
You know the one that takes you to the places
where all the things meet yeah

You know I can change, I can change
I can change, I can change
But I'm here in my mold
I am here in my mold
And I'm a million different people
from one day to the next
I can't change my mold
No, no, no, no, no

I can't change my mold
no, no, no, no, no,
I can't change
Can't change my body,
no, no, no

I'll take you down the only road I've ever been down
I'll take you down the only road I've ever been down
Been down
Ever been down
Ever been down
Ever been down
Ever been down
Have you ever been down?
Have you've ever been down?


¿De qué me sirve llorar si luego todo sigue igual?

domingo, 4 de julio de 2010

ALL DAY AND ALL OF THE NIGHT - THE KINKS

I'm not content to be with you in the daytime,
girl I want to be with you all of the time.

The only time I feel alright is by your side,
girl I want to be with you all of the time.

All day and all of the night
All day and all of the night
All day and all of the night.

I believe that you and me last forever,
Oh yeah, all day and nightime yours, leave me never.

The only time I feel alright is by your side,
girl I want to be with you all of the time.

All day and all of the night
All day and all of the night
Oh, come on...

I believe that you and me last forever,
Oh yeah, all day and nightime yours, leave me never.

The only time I feel alright is by your side,
girl I want to be with you all of the time.

All day and all of the night
All day and all of the night time
All day and all of the night.



No quiero hacerme falsas ilusiones. No, otra vez no. Pero...¿será posible que esta vez parece que he encontrado a alguein que podría encajar perfectamente en mi vida? ¿Es él el que me hará sonreir? ¿El que me...salvará?

De nuevo con ganas de pasarmelo bien. Ganas de reir, de disfrutar, de estar con los de siempre, con los amigos de verdad. Ganas de nuevas aventuras, de nuevos momentos que recordar con cariño. Ganas de romper con los obstáculos que me impedian disfrutar de las cosas. Ganas de volver a entusiasmarme con lo que me rodea. Ganas de ser yo otra vez. Ganas de sacar la parte de mi alma que creía perdida.


Ganas de volver.

viernes, 2 de julio de 2010


He comprendido que no eres un capricho para mi. Eres una necesidad de primera mano. Porque tú eres el único que tiene la habilidad de poder desenlazar estos nudos que se hacen dentro de mi cada vez que algo no va bien. Tú eres quien me da aliento cuando apenas puedo respirar. Tu me das las fuerzas para levantarme cada mañana a jugar otra partida a este juego, el juego de la vida.