domingo, 20 de junio de 2010

Tranquilo. Estaré callada, no abriré la boca. No volverás a ver mi rostro ni a saber nada de mi. Nunca. Seguramente te olvides de mi pronto, nunca le diste tanta importancia a las cosas como yo. Me limitaré simplemente a echarte de menos todos y cada uno de los días de mi vida. Me contentaré con recordar que en otro tiempo fuimos felices y para alegrarme buscaré en mi mente todos los momentos que pasamos juntos para intentar que en mi cara aparezca una mueca parecida a una sonrisa.También intentaré no volver a pasear por aquella playa desierta donde pasamos tantos momentos. Solo me quedará imaginarme como podrían haber sido las cosas si ella no hubiera aparecido, como habría seguido su curso nuestra vida... Y te prometo que tampoco tendré esperanzas, las perderé todas, no cruzará mi mente un "¿Y si volvieras...?".

Tú, a cambio, prometeme que no volverás a verme. No volverás a cruzarte en mi oscuro camino ni a aparecer en mi vida. Como si fueras un sueño que tuve una noche. Como si nunca hubieras existido. Déjame olvidarme de tu nombre, de tu cara, de tu mirada, de tu sonrisa y del tacto de tu piel. Déjame, por favor.
¡...ah! Se me olvidaba. No vuelvas tampoco a la playa. A nuestra playa. Intenta, al igual que yo no sucumbir. Por favor. No quiero que un día, sin querer, nos volvamos a encontrar. Eso es todo lo que te pido.

Ayudame a olvidarte.

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