domingo, 16 de mayo de 2010

No te das cuenta de que cuando dices que sufres por ella soy yo la que sufro aún más. Porque tu dolor es mi dolor. Tu pena me contagia como una enfermedad que solo tiene una cura: tu sonrisa, esa sonrisa que estoy intentando evitar que pierdas.
La angustia que sientes es tan fuerte que me debilita a mi también día tras día. Solo me queda luchar contra viento y marea para salvar esa parte que hay dentro de ti que tanto necesito y amo. Esa parte por la que aún me pregunto si merece la pena luchar, esa parte que me trae tantos problemas y llantos.
Tú eres el motor de mi vida. En ti recae la responsabilidad de mi vida. En mi la de ayudarte a salvar la tuya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario