lunes, 31 de mayo de 2010

Ya no sé ni siquiera que es lo que siento aquí dentro.
La mayor parte del tiempo es una desmesurada desesperación, siento ganas de chillar.
Otras veces el enfado se apodera de mi y tengo que gritar a todo el mundo y contenerme para no ponerme a pegarle puñetazos a la pared inútilmente.
En general es esta horrible angustia, pena, tristeza la que esta conmigo y no me abandona.
Pero a veces pienso que merece la pena, porque mataría por esos otros momentos en los que siento esa felicidad y esas ganas de vivir. Esa emoción, esa ilusión, alegría, esperanza...

¿Realmente me compensa esto? ¿Puedo aguantar así? ¿Acaso podré vivir de esta manera?

¿...podré pasarme toda la vida con las cartas que no me atrevo a enviarte sobre la mesa? ¿Podré aguantar la desolación que siento cada mañana cuando, al abrir el buzón, veo que no hay carta para mi?


viernes, 28 de mayo de 2010


BLACKBIRD - THE BEATLES
Blackbird singing in the dead of night
Take these broken wings and learn to fly
All your life
You were only waiting for this moment to arise
Blackbird singing in the dead of night
Take these sunken eyes and learn to see
All your life
You were only waiting for this moment to be free
Blackbird fly
Blackbird fly
Into the light of the dark black night
Blackbird fly
Blackbird fly
Into the light of the dark black night
Blackbird singing in the dead of night
Take these broken wings and learn to fly
All your life
You were only waiting for this moment to arise.

miércoles, 26 de mayo de 2010


The best you ever had is just a memory and those dreams.



¡qué triste!

martes, 25 de mayo de 2010

Era un normal y caluroso viernes de mayo, atardecía. No había otra cosa mejor que hacer que sentarse en la calle, junto al bar, mientras fumabas unos pitillos y bebías una cerveza, despreocupándose de los problemas de la semana. Era hora de desconectar, dar la bienvenida al fin de semana.

Estaba sentada con las piernas cruzadas, con un viejo conocido a mi lado. Charlando sobre nada y todo. Recordando los viejos tiempos, hablando del futuro. Con un suculento vaso helado en la mano, un cigarrillo en la otra, echando humo por la boca. Saludando a todos los

Entonces apareció él. Y dejó de ser un viernes normal. Fue el viernes en el que le conocí, quedará para la posteridad. En realidad ya le conocía, de vista, pero creo que no me había fijado lo suficientemente en él, todavía no había odio su voz. Aún recuerdo la ropa que llevaba y sus bromas. Incluso su olor.
Nada sería igual a partir de entonces. Supongo que ya podré ser irónica ni reirme de la gente que habla de amor a primera vista.

domingo, 16 de mayo de 2010

No te das cuenta de que cuando dices que sufres por ella soy yo la que sufro aún más. Porque tu dolor es mi dolor. Tu pena me contagia como una enfermedad que solo tiene una cura: tu sonrisa, esa sonrisa que estoy intentando evitar que pierdas.
La angustia que sientes es tan fuerte que me debilita a mi también día tras día. Solo me queda luchar contra viento y marea para salvar esa parte que hay dentro de ti que tanto necesito y amo. Esa parte por la que aún me pregunto si merece la pena luchar, esa parte que me trae tantos problemas y llantos.
Tú eres el motor de mi vida. En ti recae la responsabilidad de mi vida. En mi la de ayudarte a salvar la tuya.

sábado, 15 de mayo de 2010

LLovía a cántaros, pero daba igual, tenía una misión entre manos y debía cumplirla.
LLegó al lugar donde habían quedado y esperó pacientemente. De nuevo ella llegaba pronto y él de nuevo llegaba tarde. Sacó su cajetilla de cigarrillos y aspiró profundamente el humo, le esperaba una tarde larga, pero al fin y al cabo lo hacía por la amistad.
Le vio llegar a lo lejos y arrojó el cigarrillo a un charco, recordando con una sonrisa que a él no le gustaba que ella fumara. Decía que era malo para los pulmones, quien sabe...

De nuevo fueron a la cervecería oscura, si las paredes hablaran...
Ella escucho, como era habitual, todos sus problemas, intentando una vez más dar el mejor consejo posible y tratando de ponerse en su lugar para entenderle mejor. Paciente como siempre. Sin levantar la voz ni enfadarse por las imprudencias de su amigo, sin escandalizarse por las malas acciones.

Después de tres, o quizás cuatro horas ambos decidieron que ya era el momento de volver a casa. Él no llevaba paraguas, así que ella se lo dejó, ya se lo devolvería otro día. Él, sonriendo, echo a correr a su casa, dejándola a ella empapándose y pensando en todas las cosas que no le había podido decir. Prendió un cigarrillo mientras esperaba a que el semáforo se pusiera en verde, dandose cuenta de que ella no había podido contarle todo lo que la inquietaba ni sus propios problemas. ¿Por qué? Porque el no se lo había preguntado. Entonces...¿era aquello amistad?

Con resignación echo a andar. Cierto, no se había acordado, ella no le importaba a nadie. Parecía mentira que aquellas alturas de la vida no se acordara de que nadie se preocupaba por ella. Una lágrima resbaló por su mejilla. Ella solo era una espectadora de la vida de los demás. Podía opinar, no podía intervenir. Su vida no era nada más que una miserable mota de polvo de la que nadie se acordaba nunca.

jueves, 13 de mayo de 2010


Nunca digas nunca...

...tampoco digas siempre.

miércoles, 12 de mayo de 2010

THIS IS THE LAST TIME - KEANE

This is the last time
That I will say these words
I remember the first time
The first of many lies
Sweep it into the corner
Or hide it under the bed
Say these things they go away
But they never do
Something I wasn't sure of
But I was in the middle of
Something I forget now
But I've seen too little of

The last time
You fall on me for anything you like
Your one last line
You fall on me for anything you like
And years make everything alright
You fall on me for anything you like
And I no I don't mind

This is the last time
That I will show my face
One last tender lie
And then I'm out of this place
So tread it into the carpet
Or hide it under the stairs
Say that some things never die
Well I tried and I tried

Something I wasn't sure of
But I was in the middle of
Something I forget now
But I've seen too little of

The last time
You fall on me for anything you like
Your one last line
You fall on me for anything you like
And years make everything alright
You fall on me for anything you like
And I no I don't mind

The last time
You fall on me for anything you like
Your one last line
You fall on me for anything you like
And years make everything alright
You fall on me for anything you like
And I know I don't mind






http://www.youtube.com/watch?v=u86VdOc3asA

domingo, 9 de mayo de 2010

Jamás volveré a desear que la clase de matemáticas acabe pronto para ir al recreo. Ya no sentiré nunca más esa extraña emoción previa al salir de clase los viernes, saboreando ya el fin de semana. Tampoco volveré a pisar aquel portal, el número 11, ni volveré a dormir en mi vieja habitación, la que daba al patio con paredes blancas. Ni volveré a vivir aquel verano tan extraño pero feliz del 2003....ni rl del 2007... Jamás volverán aquellos jueves ni aquellos martes de "estudio". Ni aquellas tardes en familia. Ni los sábados escuchando los Beatles antes de cenar una suculenta hamburguesa de carne. Hace tiempo que mi amiga, la rockera, no me llama y no sé nada de ella, también echo de menos las tardes en su compañía, riéndonos como siempre del mundo. Ya solo quedan recuerdos vagos de aquel concierto que tanto tiempo esperé, y que por fin llego conviertiéndose en algo mágico e inolvidable, tan especial como mi primer beso. Tampoco las puestas de sol tumbada en la hierba, ni las partidas de cartas en la playa, sintiendo como la arena se cuela entre los dedos de mis pies. Ya no habrá nunca más tardes en familia ni clases de piano en el viejo apartamento. Ójala pudiera volver a recorrer aquellas calles que ahora están perdidas, lejos de mi alcance. Ya no volveré a pasarmelo bien jugando con mi hermano a juegos inventados. Ya no me emocionaré con aquel libro ni con aquella película, ya conozco de sobra el final que he visto más de mil veces. No volverán los que se han ido. Ni las noches que pasaba mirando las estrellas por la ventana. Ni aquellas otras tardes en aquel bar, la compañía no es la misma, las cosas han cambiado. También ha cambiado el curso de mi vida, ya no veo el camino marcado, ya nadie me deja piedras ni migas de pan para que no me pierda, ahora soy yo la que tengo que tomar decisiones y resolver problemas cada vez más complicados.

He escrito este texto sin estar realmente segura de que es lo que se supone que quiero transmitir. Por una parte el miedo a crecer, de hecho creo que padezco un poco de síndrome de Peter Pan, el miedo a madurar y olvidarme de muchas cosas. Pero creo que en realidad tan solo se trata de algo más simple: la nostálgia. De nuevo ella. Siempre presente en mi vida. A veces tengo la impresión de que ya nada bueno merece la pena últimamente, que he dejado lo mejor atrás, y me es casi imposible imaginar algo que me pueda satisfacer tanto como esos pequeños detalles y esos momentos que he dejado atrás y que no se repetirán jamás. Todos los días pienso "da igual, ya no va a ser lo mismo que antes". Y es bastante triste, patético, tonto... llámalo como quieras, pero así me siento día a día.

Sí, lo sé, soy inaguantable...


Un día más salgo en busca de algo que sé que no voy a encontrar. He buscado ya demasiadas veces en los más oscuros escombros de la ciudad y en las calles solitarias que ya no tienen nombre ni nadie recuerda. Todavía conservando la esperanza de ver de nuevo esos ojos verdes que se clavaron aquella vez en mi. Esos ojos que me atraen como la luz de un faro en medio de la noche y la tormenta. Busco tus brazos, el único lugar donde quiero estar, nadar en tu pelo, morder esa sonrisa, recorrer esas manos, acariciar tu espíritu y sobre todo perderme en esos ojos verdes.

Un día más me doy cuenta de que no volverás, de que en realidad nunca estuviste, de que todo se trata de una gran farsa a la que yo prefiero llamar ilusión.

martes, 4 de mayo de 2010

Lo único que quiero es encontrar a esa persona que me alegre el día en esos días tristes de lluvia, cuando el cielo esta gris y hay truenos, rayos y relámpagos. Que cuando estuviera a su lado pareciera que el sol brillaba cálidamente.
Qué me viera guapísima sin necesidad de arreglarme y que cada vez que nos miraramos a los ojos no pudieramos evitar las ganas de sonreir.
Que me animara siempre, teniendo la palabra exacta en el momento exacto en la boca. Que me besara con dulzura y que me hiciera reir.
Que si pasara frío se quitara la chaqueta para ofrecermela, que me diera la mano siempre y que me abrazara siempre que tuviera oportunidad, dispuesto a recordarme que me quiere y que estará a mi lado para siempre.
Que me aceptara tal y como soy, que al igual que yo contara las horas, minutos y segundos que faltaban para vernos.
Esa persona junto a la cual los problemas parecen desparecer o disminuir, porque sabes que lo más importante es estar a su lado.


Y sé que esa persona llegará. Algo me dice que pronto...

domingo, 2 de mayo de 2010

Y es en ese momento de incertidumbre cuando recurro a ti. Casi desesperada por verte, necesitando tu hombro para llorar, tus brazos para protegerme y tu sonrisa para darme ánimos.
Luego vienen los autoreproches que me hago en mi habitación, cuando nadie me ve. Pero sé que siempre recurriré a ti, aunque luego este aún peor lor haberlo hecho, porque sé de sobra que en ese momento de temor y melancolía solo puedo contar contigo para aliviarme.
Eres esa droga, imposible de dejar ya, de la que seré toda la vida adicta.

Mi cabeza da vueltas persiguiéndote...


¡Qué bien me ha venido esa frase para describir lo que siento, si señor!