viernes, 27 de noviembre de 2009

IT'S A WONDERFUL LIFE - BLACK

Here I go out to sea again
The sunshine fills my hair
And dreams hang in the air
Gulls in the sky and in my blue eye
You know it feels unfair
There's magic everywhere

Look at me standing
Here on my own again
Up straight in the sunshine

No need to run and hide
It's a wonderful, wonderful life
No need to laugh and cry
It's a wonderful, wonderful life

The sun's in your eyes, the heat is in your hair
They seem to hate you
Because you're there
And I need a friend, oh I need a friend
To make me happy
Not stand here on my own

Look at me standing
Here on my own again
Up straight in the sunshine

No need to run and hide
It's a wonderful, wonderful life
No need to laugh and cry
It's a wonderful, wonderful life

And I need a friend, oh I need a friend
To make me happy
Not so alone

Look at me here
Here on my own again
Up straight in the sunshine

No need to run and hide
It's a wonderful, wonderful life
No need to laugh and cry
It's a wonderful, wonderful life




Canción de esas con las que tengo que hacer un esfuerzo para contenter una lagrimita, realmente preciosa. Y la foto, como no, un faro. No sé, adoro los faros, me evocan mucha nostalgia, pero a la vez los veo tan esperanzadores.... Recuerdo todavía, como si lo estuviera viviendo en este momento una excursión con mi familia a un faro... Cuando todo estaba bien todavía...

domingo, 22 de noviembre de 2009

Domingos...

Hoy es domingo.
Los domingos, para mí, son sinónimo de nostalgia, tranquilidad y una pizca de tristeza.

El silencio lo invade todo, y es entonces cuando me quedo a solas con mis pensamientos sin que nadie interrumpa en nuestra silenciosa conversación.
Hablamos de todo un poco, mirando al pasado y evocando otros tiempos, tiempos felices y tiempos no tan felices...
Entonces, sin previo aviso, llegan los pensamientos sobre el presente, torturándote. Y es entonces cuando decides que el futuro será mejor.

Me he dado cuenta de que todos los domingos sueles proponerte ser mejor persona en la semana que va a empezar, que no vas a dejar pasar siete días en vano para dejar las cosas como están... Sin embargo llega un nuevo domingo y con mucho pesar descubres que nada a cambiado, que tus propósitos son inútiles.


Sí, así son mis domingos, amargos y solitarios, nada que ver con el perezoso lunes o el excitante sábado...
Sin embargo, por mucho que los odie, los domingos nunca acabarán.


jueves, 19 de noviembre de 2009

Some might say - Oasis

Some might say that sunshine follows thunder
Go and tell it to the man who cannot shine
Some might say that we should never ponder
On our thoughts today cos they hold sway over time
Some might say we will find a brighter day
Some might say we will find a brighter day


Cos I've been standing at the station
In need of education in the rain
You made no preparation for my reputation once again
The sink is full of fishes
She's got dirty dishes on the brain
It was overflowing gently but it's all elementary my friend

Some might say they don't believe in heaven
Go and tell it to the man who lives in hell
Some might say you get what you've been given
If you don't get yours I won't get mine as well

Some might say we will find a brighter day
Some might say we will find a brighter day


Cos I've been standing at the station
In need of education in the rain
You made no preparation for my reputation once again
The sink is full of fishes
Cos she's got dirty dishes on the brain
And my dog's been itchin'
Itchin' in the kitchen once again

Some might say
Some might say
you know what some might say
you know what some might say
Some might say



Me encanta esta canción. Al escucharla siento por dentro una especie de sentimiento de desprecio a todos aquellos que se creen superiores a mi y me hacen sentir inferior. A todos ellos les digo mi más sincero "ME DA IGUAL". Porque yo soy así.


miércoles, 18 de noviembre de 2009

Dame solo cinco minutos para no pensar, para dejar la mente en blanco, para desconectar, para relajarme, para sentir hasta la más mínima caricia de la hierba en la piel. Déjame tumbarbe a mirar el cielo azul, y a intentar buscar formas en las nubes. Luego, me pondré en pie, y sonreiré como una tonta, con esa sensación de no entender el mundo, pero que al fin y al cabo no me importa. No dejaré que eso me amarge.

martes, 17 de noviembre de 2009


Volvíamos a casa después del concierto, habíamos salido del abarrotado estadio corriendo para llegar los primeros al metro y viajar sin aglomeraciones.
Conseguimos nuestro objetivo, puesto que cuando llegamos a la estación el lugar estaba desierto, al igual que en el vagón, donde no había ni un alma.

Nos sentamos a nuestras anchas, disfrutando del agradable calor que hacía contraste con el frío de febrero de la calle.
-El concierto... ha sido brutal- reflexionó mi amigo, sonriendo.
-Sí...- respondí, pensativa, sin demasiado entusiasmo.
-No me gusta la cara que has puesto... ¿qué ocurre? ¿Es que no te han gustado esos magnificos solos de guitarra, o te ha desagradado la voz del cantante que ha sido capaz de hacer vibrar a 15.000 personas? No sé, quizás te hayas aburrido viendo a tus ídolos, o quizás ya no te guste la música...
-Corta el rollo - dije poniendo los ojos en blanco.
-¿Cuál es el problema, nena?- preguntó mi amigo, guiñandóme un ojo.
-Mmm... en realidad no estoy segura... Me lo he pasado fenómenal, y ha sido un concierto increíble... pero algo falla.
-No te entiendo.
-Bueno- comencé- es que en cierto modo me ha dado que pensar... Ir a un concierto es un momento tan... tan... ¡Mierda, no encuentro la palabra!

Me quedé pensativa un rato y finalmente proseguí:
-Al principio te enteras de que hay un concierto... luego, después de conseguir la entrada, te entran nervios, pero estas feliz porque sabes que la fecha va a llegar... Una semana antes del concierto esa felicidad crece... Y un día antes del concierto esa felicidad se mezcla con nervios... Pero nada como el momento en el que estas haciendo cola para entrar, los nervios se convierten en ansiedad, y esa ansiedad explota cuando oyes los primeros acordes de una canción, durante el concierto sientes que nada puede ir mal, y no quieres que se acabe nunca. Deseas estar todo el tiempo de tu vida que te queda saltando, bailando, cantando, gritando y en resumidas cuentas: sintiéndote bien.
-¿Peeero...?-preguntó mi amigo, levantando una ceja.
-Pero... el concierto acaba. Sabes de sobra que no puede durar eternamente, pero aún así quieres más, y odias ese instante de tortura en que debes de aceptar que el espectáculo a ha terminado, que es hora de irse y de que por el momento no hay más... Cuando llegas a casa y te tumbas en la cama y reflexionas te das cuenta de que no quieres aceptar que se haya acabado así como así y te preguntas porque todo ha tenido que volver a la normalidad, porque en la vida no hay más de esos momentos en los que te sientes así... Y tardas en asimilarlo. Piensas, que ya habrá más conciertos y finalmente consigues volver a seguir con tu vida.

Nos quedamos en silencio un momento, sin intercambiar palabra. Supuse que a mi amigo mis palabras le habían parecido una tontería más, una cursilada o una mala racha de mi cabeza.
Sin embargo me sorprendió cuando dijo:
-Entonces, creo que has comparado un concierto con... la felicidad. La palabra que estabas buscando es esa, felicidad. Un concierto es un momento feliz, y sabemos que en la vida no siempre hay momentos felices, por mucho que nos cueste admitirlo y pensarlo... Sin embargo, se debe de ser paciente y esperar al próximo concierto... porque puede que sea aún mejor.

Vaya- sonreí- creo que lo has entendido perfectamente.














sábado, 14 de noviembre de 2009

:) ....

Estoy curiosamente feliz.
Acabo de llegar a un punto en el que me he dado cuenta de que las cosas no son lo que parecen. Estoy feliz porque me he dado cuenta de que no he perdido nada, al contrario, he aprendido una valiosa lección.

Hay personas que siempre están a tu lado, que siempre te dedicaran una sonrisa y una palabra de ánimo que te ayudará a levantarte y que te dirán que merece la pena luchar y seguir adelante.Esas personas que no te han dejado de apoyar en ningún momento.
A todas ellas gracias, nunca acabaré de agradecerles lo mucho que ha significado que esten a mi lado en esas situaciones en las que creía que el mundo se me venía encima y me iba a aplastar. Hay una palabra perfecta para describirles... ¿por qué no usarla?... A-M-I-G-O-S.
Es extraño...tengo unas inmensas ganas de reir porque hace unas semanas creía que estaba sola y ahora me he dado cuenta de que había muchas personas tirando por mi que no iban a dejarme caer...¡y yo sin darme cuenta!

También he aprendido que las apariencias engañan... y mucho. Creo nunca había entendido realmente esa frase hasta hoy.
¿Quién iba a decir que el inocente gatito escondía en realidad un fiero tigre que sacaría las garras? En parte es como una traición, algo repentino que te hace daño... sin embargo ese daño se ha curado muy pronto, por suerte.

Estoy feliz, porque me he dado cuenta de las cosas que merece la pena conservar, por las que hay que levantarse todos los días a luchar... y me he dado cuenta de las que al contrario no merece la pena preocuparse.

He madurado y me he dado cuenta de ello... estoy reflexionando y siento algo positivo, un presentimiento de que de ahora en adelante las cosas serán más fáciles.... y la seguridad de que no estoy sola.
Y después de tanta incertidumbre es un gran alivio poder cerrar los ojos y simplemente...descansar.


jueves, 12 de noviembre de 2009

París



A veces, en situaciones como esta, lo único que deseo es estar en París... ¿por qué? Porque en París nada puede ir mal.
Pasear junto al Sena, sintiendo como Notre Dame observa la brisa que te alborota el cabello y oyendo el agua correr llevando consigo todos tus problemas lejos, muy lejos.
Disfrutar de la vida, mientras recorres los Campos Eliseos y el Arco del Triunfo te guía, quizás a las calles más salvajes y apasionadas de la ciudad en el barrio rojo, Pigalle.
Contemplar la Defense, imponente que parece advertir que París no es simplemente una ciudad más.
O perderse en las colinas de Montmartre, perdiendo la noción del tiempo y con una vaga sensación de que nada es real y que no somos nada más que un puñado de pequeñas luces insignificantes que se apagaran de un momento a otro para dejar paso a otras luces que también se apagaran... Sin embargo París seguirá ahí para acoger a todas las luces... porque es la ciudad de la luz, ¿no?
También he oido que París es la ciudad del amor... y creo que es cierto, pues por más que me esfuerce no consigo imaginarme un escenario más romántico y perfecto que los Campos de Marte, con la Torre Eiffel siendo testigo de un beso que no se olvidará nunca.
Sí, deseo perderme de nuevo por las calles de París, sintiendo que aunque sea una luz que se va a apagar voy a intentar permancer encendida el máximo tiempo posible.


lunes, 9 de noviembre de 2009

adiós...


Otra vez lo mismo, la misma historia.
¿Por qué demonios se volvía a repetir aquello?

Aquel día todo fue extraño, en realidad yo no era consciente de lo que estaba pasando, parecía que aquello era un simple sueño. Sin embargo sabía que estaba despierta,a pesar de que pareciese una pesadilla.

Recuerdo como si hubiera ocurrido ayer que llovía, llovía bastante. El cielo estaba gris y lleno de oscuros nubarrones. Parecía que incluso el clima estaba en nuestra contra, recordandónos que aquel era un día triste que querríamos no tener que vivir.
Cogí el autobus, pues no me sentía con ánimo de recorrer la distancia que me llevaba a aquella calle donde había estado tantas otras veces. Sin embargo a diferencia de las demás ocasiones no iba a pasarmelo bien haciendo el tonto con mis amigos. No. Aquello era diferente.

Fui la segunda en llegar, sin embargo los demás no tardaron en hacer su aparición. Que llegaran puntuales era raro, algo más que indicaba que aquel no era un día normal.
Llegó el momento de los abrazos, de las palabras de ánimo, de las lágrimas y de la rabia. Todos rodeamos a aquella persona que se iba.

De repente desperté.

Me di cuenta de que aquello era real. Fue justo en el momento en que noté mis brazos alrededor de su cuerpo, cuando sentí como mi cara se mojaba debido a su lágrimas.
Lo más doloroso fue oir aquel "suerte, cuídate" que en realidad escondía un horrible A-D-I-Ó-S.

Lo asimilé todo de golpe: no iba a volver.



lunes, 2 de noviembre de 2009


Soy taaaan idiota que cuando me doy cuenta mi cabeza ya ha recreado ese momento en el que tú me cogerás de la mano y dirá lo mucho que me quieres y me necesitas, justo antes de darme un beso de esos que te cambian la vida.

Y esque, a veces, soñar es lo más doloroso, aunque sea el camino más fácil. Y yo peco de soñadora compulsiva, mis sueños son mi droga, que me van destronzando poco a poco, cada día un poquito más.
...pero, al fin y al cabo, ¿qué puedo perder, si en realidad, no tengo nada?
Porque lo único que me importa eres , no me perteneces, asi que no puedo perder,¿verdad?